Comportamiento de los niños en verano

¿Por qué creéis que los niños se comportan mal en verano?

Qué les pasa a los niños en verano?. Te doy algunas claves, ¡quédate!

En la temporada estival los adultos asociamos vacaciones con relajación, tiempo libre, recuperación de horas de sueño, comer relajadamente, etc…

Suponemos que nuestros hijos al estar de vacaciones, deben estar relajados y felices y lo que vivimos, a veces, difiere de esta realidad. El comportamiento de nuestros niños, cambia en verano. 

Cuando llega el fin de semana en verano es cuando peor se portan y al volver al cole o escuela en septiembre, los docentes comentan a menudo que los niños están ingobernables tras el verano, que chillan, que están más nerviosos, que comen peor etc… ¿Os pasa? ¿Por qué creéis que ocurre ésto? Os leo en los comentarios 🙂 

Las familias con las que trabajo en Málaga me cuentan que cuando hace calor, los niños pasan más tiempo ociosos, y la rutina cambia o desaparece, el clima familiar se ve influenciado por la predominancia de cierta crispación. Los pequeños buscan nuestra atención, no comprenden las obligaciones de los adultos y son activos por naturaleza.

Factores que revolucionan el comportamiento de los niños en verano

– Falta de rutina :

Nuestros niños y niñas necesitan rutinas todo el año, independientemente de la estación en la que estemos… Es normal y comprensible que al estar de vacaciones nos volvamos algo más permisivos, nos apetezca pasar más tiempo en el exterior y que los horarios sufran algunos de cambios. 

– Los caprichos:

No tenemos por qué decir que si a las peticiones de nuestros pequeños siempre, por el hecho de estar en verano… Cambiar nuestra gestión de los límites con nuestros hijos y modificar mucho las pautas de vida que se han llevado durante todo un año, puede producirles confusión, reaparición de rabietas o incremento de las mismas, llantos, pérdida de foco, retrocesos conductuales, peleas entre hermanos…

– El aburrimiento:

Aunque es aburrimiento es necesario para que nuestros pequeños se inspiren y desarrollen su creatividad, es lógico que la presencia del mismo les cause cierta irritabilidad… Lo interesante es encontrar un equilibrio. 

– Cambios constantes:

Por ejemplo, pasar la noche en casa de algún amigo, empezar un campamento de verano, compartir más tiempo con familiares a los que no veis a menudo, hace que nuestros hijos tengan un extra de sobre excitaciòn. 

– Y nosotros, ¿cómo estamos? Os dejo la pregunta abierta, pero… A veces los adultos también queremos disfrutar ya nuestras vacaciones, trabajar o conducir con más tráfico del habitual con los calores es duro, y quizás tenemos menos «aguante» con los achaques de nuestros hijos… ¿No os parece?

 – El calor:

Los calores estivales dificultan y multiplican todo el doble… los cambios de temperatura a los que está sometido  a veces nuestro cuerpo son agotadores.

Soluciones veraniegas para nuestros niños en verano

Quizás todo sea mucho más sencillo de lo que parece… os cuento:

  1. Ellos no conciben las vacaciones igual que nosotros, no les apetece tirarse a la bartola y necesitan menos tiempo que un adulto para cargar sus pilas…además no entienden por qué ellos no van al cole y vosotros si que tenéis que ir a trabajar… justamente ahora, ¡cuando creían que podrían pasar más tiempo con vosotros!
  2. Puesto que la rutina para quien cambia mayormente, es para ellos, tratemos de mantener un orden en las horas de comer, dormir, repasar deberes, jugar, descansar… el verano es una época igual que otra cualquiera. Está comprobado que la falta de horarios y rutinas provoca desmadres variados, descontrol, etc. Así mismo, si los pequeños no descansan lo que deben tendremos el caldo de cultivo perfecto para la afloración de rabietas, malos humores y penosidades.
  3. Se pueden producir llamadas de atención, os pueden pedir más helados y chuches de lo habitual, premios,etc… ¿por qué reducir los límites en verano, que es (quizás) la época en la que más los necesiten?. Los niños necesitan límites (sin darse cuenta de que se los ponemos) y rutina, eso les proporciona foco, orden y calma…soy una pesada , lo sé.
  4. No usemos pantallas y demás dispositivos en exceso… es decir, si durante el curso no lo hacemos, ¿por qué deberíamos cambiar en verano?… el aburrimiento es necesario, estimula la creatividad y resolución, creedme, los niños se pueden aburrir y les vendrá genial… busquemos alternativas, planes gratuítos en vuestra ciudad, hacer excursiones, picnics, visitemos la biblioteca, recolectad piedras, conchas, hojas, observad animales o las obras de vuestro barrio!!
  5. Practiquemos la flexibilidad: si hay un plan pero estan cansados, o veis que por el motivo que sea no os acomoda en ese momento, no pasa nada por cambiarlo o aplazarlo… aunque os parezca un planazo! los pequeños son un entrenamiento constante de aceptación, flexibilidad y presencia.
  6. Intentemos cuidarnos también en verano… el verano es una época incómoda… organizar la logística sin cole puede resultar estresante, a veces nos cuesta pedir ayuda, queremos llegar a todo, y cuando no llegamos es cuando aparecen el estrés y la ansiedad.
  7. El calor nos incomoda a todos… Es necesario mantener a nuestros pequeños hidratados de maneras divertidas… Podemos hacer polos con frutas y tenerlos en casa como herramienta de emergencia; vitaminamos y refrescamos al mismo tiempo. 

    También podemos alargar ligeramente el baño antes de dormir, el contacto con el agua refresca, baja pulsaciones y relaja. 

    Busquemos la oportunidad de algún micro descanso, por ejemplo, después de comer. Parar ayuda a mejorar el humor 🙂 

No estáis solos, tampoco en verano

Lo sé, me repito más que el ajo, ¡qué le vamos a hacer!!! vivir en tribu calma, apoya y no juzga. Rodearnos de familias que estén pasando un caluroso verano en nuestra ciudad será una forma constructiva de caminar hacia adelante en un clima de comprensión que siempre va a sumar la red que nos va sosteniendo. Aquí os hablé sobre la importancia de hacer tribu.

¿Hacéis tribu en verano?

Entrenemos la capacidad de pedir ayuda, a veces hay personas dispuestas a ayudarnos, solo hay que pedir. Existen también proyectos maravillosos, como el de Ana Durán con tecuidoatupeque.com, que nos ayudan a aligerar la planificacion de nuestros menús, encotrar el orden, la limpieza de casa, todo ello para mejorar nuestro clima familiar

Espero que estéis teniendo un verano fabuloso, no olvidéis caminar por la sombrita y beber mucha agua 🙂 ¡nos vemos a la vuelta!!!

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